
Ya puedo levantarme por las mañanas con una sonrisa iluminando mi rostro. Risas. Saltos. Esa cosa que antes era mi mundo y mi ilusión ahora es pasado. Soy feliz con el sol en mis retinas. Con la hierba entre mis manos. Con la arena rodeandome el cuerpo. Soy feliz en un domingo de lluvia. Y en un martes de luz. Los lunes ya no me asustan. El anochecer ya no me hunde, mejor dicho. NI el anochecer, NI nadie.
Siento la fuerza en mis venas. Ahora puedo decir que lo que una vez fue mi libertad, mi rincón y mi sonrisa ahora no lo es. Puedo decir que la tristeza que me aprisionó durante meses ha sido intercambiada por la esperanza. Soi capaz de mirarme al espejo y no verte a ti, tan solo yo. Siempre yo.
Caminar por las calles y ver pasar a la gente, ver sus rostros e imaginarse sus sentimientos detras de esa mascara.
Nadie jamás me volverá a undir, porque YO, yo soy la única que gobierna mis actos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
comenten! BESOS :)